logo
A LAS PUERTAS DE UNA CRISIS DE ATENCION DE LA SALUD

ENCUESTA NACIONAL JUN-AGO 2020

Por Mg. Patricia D´Aste
Durante el mes de mayo mientras en Argentina los pacientes de Covid eran pocos, las instituciones prestadoras del sistema de salud estaban ocupadas por debajo del 50% en camas generales y menos del 33% las camas de las terapias, en Europa la proporción de personal sanitario contagiado oscilaba, según el país, entre el 12 y el 20% de los infectados. En ese contexto nos planteamos desde ProSanitas BSC hacer un estudio muestral a nuestros RRHH de las salud para saber cómo se estaban preparando sus instituciones y ellos para recibir el pico de los contagios.

Como vicepresidente de SADAM propuse a los colegas de CD involucrarnos en el estudio para favorecer la construcción de un conocimiento que seguramente arrojaría información inédita y colaborar con esto a la mejor gestión de la pandemia.

La Encuesta distribuida a nivel nacional fue contestada por 1123 personas, correspondientes a todas las profesiones y roles sanitarios, y administrativos que se desempeñan en instituciones prestadoras de servicios de salud tanto públicas como privadas.



LINK A LA ENCUESTA

Luego de un análisis exhaustivo de las variables propuestas a lo largo de 3 meses, las opiniones vertidas nos muestran un panorama poco alentador con relación al personal de estas instituciones, y proyectan una tendencia hacia el agravamiento o posible crisis de atención.



El grado de desgaste es entre alto y muy alto entre los encuestados de CABA y Prov. de Buenos Aires, jurisdicciones donde las dotaciones se encuentran presentes en un 60% en promedio asociado a condiciones insuficientes para sostener el nivel de exigencia al cual están sometido todo el equipo de atención directa de pacientes, los equipos de apoyo y el personal administrativo. En estas jurisdicciones el predominio de las respuestas a la palabra que define su estado de ánimo es AGOTAMIENTO, en más de un 37% seguido muy de cerca por INCERTIDUMBRE. SOLEDAD es la palabra que apareció en agosto en 3er lugar en particular para los médicos y enfermeros que trabajan tanto en público como en privado.

Se comprenden estas expresiones al incorporar al marco de análisis el hecho de que 60% de los encuestados dice NO disponer de un espacio de descanso apropiado y un 53% la institución NO cubre sus necesidades de alimentación. Es decir, el no disponer de espacio adecuado de descanso y la alimentación asegurada, unido a la disminución de integrantes del equipo de salud, se constituyen hoy en los aspectos de mayor criticidad a la hora de entender los contagios entre el personal de salud.

El agravamiento en la tendencia se vio en el crecimiento progresivo de casos de contagio conocidos que aumentó de un 48% en junio a un 71% a fines de agosto y en la consecuente disminución de las dotaciones a menos del 60% de su composición. Este ratio preocupante va en aumento y casi se ha duplicado en 3 meses, pasando de un 24% en junio a un 39% a fines de agosto.



Es decir, el NO disponer de espacio adecuado de descanso y la alimentación asegurada, unido a la disminución de integrantes del equipo de salud, se constituyen hoy en los aspectos más críticos a la hora de entender los contagios entre el personal de salud.

Patricia D’Aste



El grupo de trabajadores de la salud con mayor riesgo de colapso son los médicos/as y enfermeros/as que trabajan tanto en el sector público como en el privado y que representan el 19% de la muestra. Estos son los que manifestaron mayor nivel de agotamiento unido a una sensación de soledad. Se observa un mayoritario predominio de las mujeres en los roles de atención y por lo tanto enfrentando condiciones de trabajo de altísima exigencia y por más de 6 meses.

Entre los meses de junio y julio mientras aumentaban los contagios entre el personal de salud del sector público se produjo un efecto de traslado de dicho problema al sector privado también.

El foco de mayor preocupación que se encuentra en franco crecimiento son las dotaciones con menos del 60% de integrantes, las que mayoritariamente serían del sector público de CABA y Prov. de Buenos Aires. Un dato no menor es que el personal que se está ocupando de cuidar de la salud de la población en un escenario tan crítico es 38% de más de 16 años de antigüedad.




Es claro que si las dotaciones del sector asistencial de salud en Argentina ya reportaban hace mas de 15 años niveles de marcado déficit en su composición y distribución en el territorio nacional, hoy ese personal sometido a un muy largo período de exigencia está mostrando síntomas de agotamiento, que nos hace pensar que estamos en el umbral de una crisis de atención sanitaria por falta de personal adecuadamente formado y con la experiencia para cuidar a pacientes en UTI y cuidarse a sí mismo.

Al igual que en otros países, como Suecia, Alemania y España, deberíamos preguntarnos ¿qué hicimos mal, en que fallamos?, y unido a esto me pregunto ¿cómo nos estamos preparando para el rebrote?, ¿Tenemos lecciones aprendidas de estos meses de pandemia en Argentina?

Prof. Mg. Patricia D’Aste
Mg. en Sistemas de Salud y Seguridad Social - Univ. Isalud
Diploma Superior en organización y gestión de Servicios ocio-sanitarios - Univ. de Bologna, Italia.

ProSanitas BSC y SADAM


LA ENCUESTA SIGUE: LINK A LA ENCUESTA

Diseño: info@marcosmata.com.ar